Naranjas

Terror naranja y gris

El color Naranja en Halloween

Seguramente si pensamos en cosas terroríficas en un momento dado, lo primero es asociar el terror con el negro y el rojo, el negro por la oscuridad y el rojo por la sangre o el infierno. Pero si somos un poco observadores, la mayoría de películas de terror y los artículos que podemos encontrar a la venta referidos a este tema, apenas llevan estos dos colores. Nos encontramos en lugar de un negro puro, gamas de grises, y en vez de un rojo intenso, lo que predomina es una gran gama de tonos naranjas.

La sangre sin ir más lejos, no es roja sino de color óxido, es decir, un tono saturado de naranja. La oscuridad por su parte, no es negra, sino una mezcla inexacta de claro-oscuro, luces tenues y sombras. Recordemos que la oscuridad no es más que la ausencia de luz y nunca tenemos en una ciudad o en un cielo nocturno, una oscuridad total.

Por esto un terror mucho más realista usa el naranja y los grises como sus colores estrella. De hecho ni los huesos de los esqueletos se pintan de blanco nuclear, sino de un tono grisáceo.

La noche de Halloween, la más terrorífica del año, lleva consigo una ambientación de calles, comercios, bares, etc. con todo lo necesario para generar ese estado de inquietud, ese miedo controlado, allí por donde vayamos de manera que no se nos olvide que medio mundo –gracias a la globalización- está celebrando la noche de todos los muertos con todo lujo de detalles. Al fin y al cabo, no deja de ser una excusa más para generar negocio y hacer caja previo a las navidades (en España hasta hace poco, sólo “hacían el agosto” las floristerías). Así que, como la humanidad necesita constantemente estímulos que la saque de su rutina y le haga olvidar las penurias de su día a día, se suma a esta y a todas las modas que haga falta, con tal de divertirse. De esta manera hemos normalizado el terror, los zombies, los muertos vivientes (que parecen lo mismo pero no lo son…), las brujas, los asesinos en serie, etc. como una manera de desahogarnos, total en un mes -en navidades-, las calles se llenarán de luces, angelitos blancos, música celestial y todos podremos “expiar nuestros pecados” siendo los más bondadosos y generosos para terminar el año.

Que no falte en la entrada de tu casa (ahí donde luego va el belén), una buena calabaza super naranja esculpida y que de mucho mieeeeedoooo junto a alguna lápida, telas de araña y demás artilugios del terror; súmate a la moda, que sólo se vive una vez y cuando estemos en el “hoyo”, ya te aseguro yo que lo de los muertos vivientes es un cuento chino, no vas a poder volver a levantarte de tu tumba.

Feliz Halloween.

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