Naranjas

Como dibujar y pintar una naranja III: Vamos a pintar la naranja.

bodegon naranja

Una vez que ya tenemos todo listo para comenzar a coger los pinceles y las pinturas, probablemente veamos, que sólo nos interesa pintar la naranja que hemos puesto de modelo, y no el fondo que le rodea, así que para solucionar esto y que nuestra naranja sea muy realista y el centro de atención de nuestra obra de arte, comenzaremos pintando un fondo neutro de colores agrisados.

Debemos observar bien de dónde y cómo incide la luz en el objeto y seguir esa coherencia visual a la hora de pintar el fondo. Por ejemplo, si la luz viene desde arriba y derecha, la sombra de la naranja caerá más hacia la izquierda y toda esa zona del fondo también se verá afectada, y no podrá ser del mismo tono que la parte de arriba. Si pintásemos un fondo liso, la naranja parecería flotar en una nada incómoda para nuestro cerebro, algo no encajaría.

Es muy importante saber que los colores pigmentos que vimos la semana pasada, se dividen en primarios (amarillo, magenta, azul) y secundarios al mezclarlos entre ellos (naranja, verde, violeta) y que a la hora de hacer una sombra, éstas se hacen con los colores secundarios. Es decir, por ejemplo, si el objeto es de color amarillo, la sombra que proyecte debe contener mezcla del pigmento del fondo con color naranja o verde según la tonalidad que queramos conseguir. Una sombra aunque a nuestro ojo le parezca negra o gris, verás que si automáticamente le pones sobre el fondo seco, un gris como mezcla de pigmento negro con un poco de blanco, el resultado te parecerá totalmente artificial e infantil, demasiado ajeno a la realidad.

De la misma manera debemos seguir este consejo para completar el interior de la figura, puesto que la luz que incide en los objetos no los cubre totalmente, sino que genera en ellos una gran gama de tonalidades desde el punto de máxima luz al de máxima oscuridad.

Como al pintar una naranja, estamos creando un objeto esférico, conseguir una correcta sensación de volumen es fundamental, además de poder reproducir el aspecto rugoso, la textura, de su piel.

Para lograr un mayor aspecto tridimensional, también tenemos que jugar con los medios tonos en la propia sombra proyectada. Así obtendremos un resultado más teatral. Al contrario de lo que podemos pensar, una sombra es más clara cerca del borde del objeto (puesto que este le proyecta algo de luz) y más intensa poco después, hasta que termine difuminándose con el fondo y perdiendo fuerza.

Para empezar a pintar la naranja, le daremos primero una base de color naranja tostado, mezclando el amarillo con poco magenta y una gotita de azul de modo que el color resulte más pastel. Reservemos al hacer esto la zona de mayor luz así luego podemos potenciarla mejor. Cuando esté seco, podemos empezar a darle forma con los detalles.

Para lograr la textura rugosa como de pequeñas ondas que tiene una naranja, utiliza un pincel de pelo corto y con pintura blanca apenas manchada con amarillo, dibuja alrededor del punto de luz en forma concéntrica, pequeñas ondas por todo el cuerpo de la naranja. Ahora, ten en cuenta que, a medida que te alejes del punto de luz, deberá ir añadiéndole al blanco un poco más de amarillo y/o magenta y azul, según lo que comentamos antes sobre la sensación de volumen y la incidencia de la luz.

En la parte inferior de la naranja, donde se asienta, seguramente apenas se perciba esa textura de la que hablamos puesto que la luz apenas llega hasta ahí, así que para pintar esta zona necesitamos mezclar un color con mucho más cargado de magenta, con menos proporción de amarillo y un poco más de azul.

Si queremos que la textura de la naranja sea muy acentuada, podemos añadirle debajo de cada onda, unas pinceladas de un color más oscuro agregándole al blanco con el toque amarillo, un punto de azul que le dará una tonalidad verdosa e ir probando a medida que se quiera un tono más anaranjado o más verdoso.

Si esto último lo hacemos sin que lo pintado anteriormente esté seco del todo, podemos ir difuminando los tonos para que se fundan en parte entre sí y nuestra naranja sea tan realista como esperábamos.

Escribe un comentario