Naranjas

Naranja y otros cítricos para fortalecer las defensas

La dieta de la Naranja

La temporada otoño-invierno de este año ya ha comenzado con las primeras lluvias y tormentas y los catarros y resfriados van apareciendo lentamente.

Para poder fortalecer nuestras defensas de una forma natural y así no caer enfermos en este tiempo, es imprescindible que llenemos nuestra nevera de cítricos cuyas virtudes nutricionales van mucho más allá de combatir un resfriado.

Los expertos en nutrición y dietética aconsejan tomar 3 piezas de fruta al día y que una de ellas sea un cítrico dado que éstas son las frutas más completas para nuestro organismo ya que aportan -entre otras muchas- vitamina C, fibra, ácido fólico, calcio e incluso, magnesio.

Lo ideal es beber un zumo diario de cítricos variados donde no falte la naranja ni el limón y si es posible, le añadiremos también pomelo. Estas tres frutas cítricas tal como hemos apuntado, suponen un fuente de nutrientes esenciales para prevenir enfermedades muy diversas relacionadas con problemas respiratorios, circulatorios, linfáticos, de tipo degenerativo, ayudan en los estados depresivos reduciendo el estrés y levantando el ánimo y aportando energía, e incluso son excelentes en la prevención del cáncer.

Incluir estas frutas en nuestra dieta en forma de zumo o incluso tomando una pieza de naranja más a lo largo del día, es una manera fácil, económica y deliciosa de estar bien alimentados y sin apenas esfuerzo, fortalecer nuestras defensas y prevenir muchos y muy variados tipos de enfermedades. Nunca debemos olvidar que prevenir es curar y es necesario que cuidemos sobre todo de nuestros niños y ancianos, que son los más vulnerables ante los virus y bacterias que nos visitan durante el invierno.

Podemos preparar un zumo con estos ingredientes: 2 naranjas, medio limón y medio pomelo.

Debemos lavar bien la fruta antes de cortarla y proceder a exprimirlas. Es muy bueno añadirle también al zumo resultante la pulpa que queda desprendida en el exprimidor retirando las pepitas. Si nos resulta muy ácido, podemos añadir un poco de azúcar aunque para que sea más saludable todavía, podemos entibiar mínimamente el zumo y añadirle miel cuyas propiedades también son innumerables. Si este preparado lo ingerimos así al punto de la mañana, seguro que sentimos que empezamos el día con una energía especial y vemos como no pillamos un solo constipado en todo el crudo invierno.

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